Casa Esperanza es una organización sin fines de lucro constituida como ONG, desde 1992, con la misión de ofrecer oportunidades de desarrollo a niños, niñas y adolescentes que viven en condiciones de pobreza, en especial a aquellos que generan ingresos y sus familias.

Nuestra labor es respaldada por doce integrantes de la Junta Directiva, una Dirección Ejecutiva y tres Direcciones Regionales, quienes determinan las directrices para nuestros 160 colaboradores permanentes.
¿Cómo nace Casa Esperanza?
Casa Esperanza abre sus puertas a la niñez trabajadora en octubre del año 1992, como resultado de una gran preocupación ciudadana ante el aumento de la población infantil trabajadora, especialmente en el sector informal urbano, identificada en esa década como “niños en las calles”. Esta situación, aunada a la ausencia de programas gubernamentales y no gubernamentales dirigidos a esta población, motiva a un grupo de profesionales de diversos sectores, a brindar una respuesta institucional bien organizada, con un diseño metodológico claramente definido, apoyado por un personal técnico y administrativo altamente calificado para alcanzar las metas propuestas.
Casa Esperanza inicia implementando un Programa de Atención Integral, con énfasis educativo en la ciudad de Panamá, habilitando en sus primeros cuatro años, cuatro Centros de Atención Integral diurnos en las ciudades de Panamá y Colón, brindando servicios de estudio dirigido, afianzamiento académico, nutrición, atención primaria en salud, recreación, y deporte a 600 beneficiarios de entre 4 y 17 años, trabajadores o en alto riesgo de laborar, por sus precarias condiciones de vida.
Como resultado de las primeras encuestas oficiales sobre Trabajo Infantil en Panamá, a partir del año 2000, la

institución extiende su radio de acción, contribuyendo a combatir el trabajo infantil agrícola, mediante estudios diagnósticos, programas de sensibilización y capacitación en derechos de la niñez, e implementando 3 nuevos Centros de Atención Integral, en zonas de cultivos de café y caña de azúcar. Desarrollando además, nuevas modalidades de atención en fincas cafetaleras y 40 comunidades rurales indígenas, logrando un aumento en su cobertura de 2,000 beneficiarios anuales, así como la capacitación de más de 1,500 padres de familia, educadores, productores y autoridades comunitarias.
A partir del año 2005, apoyados en las valiosas experiencias de aprendizaje adquiridas, y la credibilidad en la comunidad local e internacional, Casa Esperanza inicia una nueva etapa, fortaleciendo su compromiso con los derechos de la niñez, aumentando el alcance y cobertura de los programas dirigidos a brindar un mayor acceso a la educación a niños y niñas trabajadores, especialmente de las zonas rurales e indígenas. Se ejecutan nuevos programas, como: Atención Educativa e Integral Comunitaria y Escuelas Primarias de Educación Acelerada. Adicionalmente, se implementan las acciones en 4 nuevas provincias.
En el año 2008, Casa Esperanza amplia nuevamente su cobertura, gracias al apoyo solidario y la credibilidad alcanzada por los sectores de la sociedad: empresa privada, ciudadanía, gobierno y organismos internacionales y con la implementación de nuevas estrategias como la atención educativa extraescolar, brinda atención a niños, niñas y adolescentes trabajadores y en riesgo social en las provincias de: Panamá, Colón, Coclé, Los Santos, Herrera, Veraguas, Chiriquí y la Comarca NgabeBuglé.
Casa Esperanza atendió en el año 2010 a más de 6,000 niños, niñas y adolescentes; y benefició a 3,605 padres, madres y responsables con el programa de orientación familiar que desarrolla como un componente alterno, para que el padre o madre del niño, asuma su responsabilidad como generador de ingreso en el hogar, de modo que su hijo(a) no deba salir a trabajar.